sábado, enero 24, 2009

..al borde

Navegando por el tormentoso mar de internet, me he encontrado esta bonita reflexión que viene como anillo al dedo.

LA FUERZA DEL DESEO

Descubriendo lo mejor de uno mismo, Paulo Coelho
El yoga Ramakrishna ilustra, mediante una parábola, la intensidad del deseo que debemos tener:


El maestro llevó al discípulo a las proximidades de un lago.
Hoy voy a enseñarte qué significa verdadera devoción – dijo.
Le pidió al discípulo que entrase con él en el lago y, sujetándole la cabeza, se la empujó bajo el agua.
Transcurrió todo un minuto y, a mitad del segundo, el muchacho comenzó a debatirse con todas sus fuerzas para librarse de la mano del maestro y poder volver a la superficie.
Al final del segundo minuto, el maestro lo soltó. El muchacho, con el corazón acelerado, consiguió erguirse, jadeante.
¡Usted ha querido matarme! – gritaba.
El maestro esperó a que se calmara, y dijo:
- Si hubiera querido matarte, lo habría hecho. Sólo quería preguntarte qué sentías mientras estabas bajo el agua.
- ¡Yo sentía que me moría! ¡Todo lo que deseaba en esta vida era respirar un poco de aire!
- Se trata de eso exactamente. La verdadera devoción sólo aparece cuando tenemos un único deseo y llegaremos a morir si no conseguimos realizarlo.

aveces hay cosas tan simples y sencillas, y aun así tan importantes... y no las valoramos, o peor aun, las menospreciamos, y no es hasta que nos las quitan o se marchan que vemos su valor, y cuanto nos hacen falta.


...y aveces ya es muy tarde.

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